Three former safety researchers at OpenAI have published an open letter denying allegations of policy violations and warning that their dismissal may create a chilling effect on the company’s internal culture and external collaborations.
Jasmine Wang, Tomek Korbak, and Mikita Balesni were dismissed last week after the company stated they had accessed and handled sensitive company information in violation of established policies. The researchers allegedly shared this confidential data with a third-party AI safety organization. In their letter, addressed to OpenAI’s Safety and Security Committee, Safety Advisory Group, and Mission Advisory Council, the three individuals denied the claims that they mishandled information outside of company procedures.
The letter argues that their termination signals a shift in the organizational environment, suggesting that employees are now uncertain about where they stand regarding behaviors that were previously considered normal. The researchers wrote that until last week, close collaboration with outside experts was an integral part of working at the firm. They described the freedom to engage in such collaborations without fear, supported by well-defined internal procedures, as an essential safety mechanism for addressing the risks associated with artificial intelligence.
Wang, Korbak, and Balesni noted that AI is not a normal technology and that those working on safety see risks before others. They emphasized that the abrupt execution and communication of their terminations have made former colleagues afraid to speak and operate in ways that were previously standard practice. The researchers warned that fear and unclear rules could stymie AI safety work and weaken third-party accountability, particularly given the significant safety concerns surrounding the development of AI.
The open letter highlights a concern that the internal and external communications surrounding the firings are causing current staff to hesitate. The researchers stated that the culture at OpenAI used to encourage workers to raise safety concerns and disagree openly. They suggested that the current environment, characterized by what they describe as unclear rules, contrasts sharply with the open culture the company had prized in the past. The letter serves as a formal response to the company’s narrative regarding the reasons for the dismissals.
The researchers’ statement does not address the specific details of the alleged leak to third parties beyond the general denial of misconduct. It focuses instead on the broader implications for the company’s operational culture and the potential impact on future safety work. The letter remains a direct appeal to the company’s advisory bodies, seeking to clarify the stance on external collaboration and internal communication protocols.
Takeaway: The open letter was published on Thursday.
Investigadores de seguridad de OpenAI rechazan las acusaciones de mala conducta
Tres ex investigadores de seguridad de OpenAI han publicado una carta abierta en la que niegan las alegaciones de violación de políticas y advierten que su despido podría crear un efecto disuasorio en la cultura interna de la empresa y en sus colaboraciones externas.
The Editors · October 9, 2026
Tres ex investigadores de seguridad de OpenAI han publicado una carta abierta en la que niegan las alegaciones de violación de políticas y advierten que su despido podría crear un efecto disuasorio en la cultura interna de la empresa y en sus colaboraciones externas.
Jasmine Wang, Tomek Korbak y Mikita Balesni fueron despedidos la semana pasada después de que la compañía afirmara que habían accedido y manejado información confidencial de la empresa en violación de las políticas establecidas. Según se alega, los investigadores compartieron estos datos confidenciales con una organización externa de seguridad de la inteligencia artificial. En su carta, dirigida al Comité de Seguridad y Protección, al Grupo Asesor de Seguridad y al Consejo Asesor de Misión de OpenAI, los tres individuos negaron las acusaciones de haber manejado mal la información fuera de los procedimientos de la compañía.
La carta argumenta que su despido señala un cambio en el entorno organizacional, lo que sugiere que los empleados ahora tienen dudas sobre su posición respecto a comportamientos que anteriormente se consideraban normales. Los investigadores escribieron que, hasta la semana pasada, la estrecha colaboración con expertos externos era una parte integral del trabajo en la firma. Describieron la libertad para participar en dichas colaboraciones sin temor, respaldada por procedimientos internos bien definidos, como un mecanismo de seguridad esencial para abordar los riesgos asociados con la inteligencia artificial.
Wang, Korbak y Balesni señalaron que la inteligencia artificial no es una tecnología normal y que quienes trabajan en seguridad ven los riesgos antes que los demás. Hicieron hincapié en que la ejecución abrupta y la comunicación de sus despidos han hecho que los ex compañeros de trabajo teman hablar y actuar de maneras que anteriormente eran prácticas estándar. Los investigadores advirtieron que el miedo y la falta de claridad en las normas podrían obstaculizar el trabajo de seguridad de la inteligencia artificial y debilitar la rendición de cuentas de terceros, especialmente dada la significativa preocupación por la seguridad que rodea al desarrollo de la inteligencia artificial.
La carta abierta pone de manifiesto la preocupación de que las comunicaciones internas y externas en torno a los despidos estén haciendo que el personal actual dude. Los investigadores afirmaron que la cultura en OpenAI solía animar a los trabajadores a plantear preocupaciones sobre la seguridad y a discrepar abiertamente. Sugerieron que el entorno actual, caracterizado por lo que ellos describen como normas poco claras, contrasta marcadamente con la cultura abierta que la compañía había valorado en el pasado. La carta sirve como una respuesta formal a la narrativa de la compañía sobre las razones de los despidos.
La declaración de los investigadores no aborda los detalles específicos de la supuesta filtración a terceros más allá de la negación general de mala conducta. Se centra en cambio en las implicaciones más amplias para la cultura operativa de la compañía y el impacto potencial en el trabajo futuro de seguridad. La carta sigue siendo un llamamiento directo a los órganos asesores de la compañía, buscando aclarar la postura sobre la colaboración externa y los protocolos de comunicación interna.
Conclusión: La carta abierta se publicó el jueves.